miércoles, agosto 13, 2008

eran las 3.31 cuando me fui

todos necesitamos correr a veces. es imposible vivir todo el tiempo pendiente de temas relativos al amor y a la supervivencia y esperando el disparo de nieve. a ratos me gustaría hacer muchas más cosas de las que hago (no hago tantas, tampoco) o por lo menos humildemente tocar guitarra y poder fugarme de otra manera que no sea maltratando estas pobrecitas letras.

las vacaciones son un tiempo feliz desde muchas perspectivas, pero también se crea ese terrible punto de coincidencia con la tristeza de la noches, a las 3 am frente al computador, sin tener con quien hablar y habiendo concluido algo triste hace unos minutos, conclusión que además fue confirmada por otra persona otros minutos antes de los minutos. mi mente se llena de otras disyuntivas lejanas a cualquier sentimiento desastroso causado por una clase aburrida. en vacaciones no hay ningún drama vocacional que venga a tranquilizar mis conflictos de la vida pasada a a adolescencioa, a pendeja loser que todavía no cacha, así que saludo al mundo desde mi computador lento, desde mis envases de sufflés vacíos y el silencio inusual de esta casa.

debería haberme ido a dormir hace rato. uno soluciona mucha cosas durmiendo. de hecho, si uno nunca se levantara no tendría problemas, ni hambre, excepto ganas de ir al baño. pero dale con quedarse hasta que las velas no ardan y no ardan en serio.

pico con la vida.

1 comentarios:

mefuienavion dijo...

no pudiste haber escrito algo mejor vane.
pico pa la vida.

 
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