desde ese segundo exacto en que decidiste tomarme la mano, una noche post-carrete de la que ya no esperaba nada, las cosas vienen siendo más que bacanes. quiero dejar en claro que, si es necesario que pierda mis cosas día por medio y otros episodios desafortunados sucedan con alarmante frecuencia a cambio de tenerte como pololo, yo no me quejo más. nunca más.
en serio.
en serio.