los viajes entre mi viejo mundo y valparaíso me tienen desgastada. tengo mucha pena constante ¿ cómo no va a ser aburrido estar así? a veces, en pleno carrete, me dan ganas de escapar a vomitar todo lo que extraño de mi ex vida y de llorar y curarme raja. sucede que mi existencia se partió en dos trocitos desde que entré a la u: ahora tengo dos televisores prendidos a la misma hora, a ambos les debo prestar atención y no puedo estar en ningún lugar tranquila sin estar intentando captar qué está ocurriendo en el otro
es muy difícil no verte todos los días, ni simplemente llegar a mi casa a comer el maxi plato de comida hecho por mi mamá y ver todo limpiecito y ordenado, no poder tomar a la pelu en brazos cuando sienta que nadie percibe mejor mis estados de ánimo. me gustaría no tener que fumar encima de la ropa sucia, tirada sobre unos papeles pensando que tengo que ordenar, que tengo que estudiar, que tengo que escribir cosas que no me importan, que mañana me tengo que levantar temprano para esa clase de mierda, que falta tanto para viajar a stgo y que, diez años atrás, a la salida del colegio mi mamá me compraba chesters para que me los comiera viendo el chavo
a veces incluso me planteo ir al psicólogo y contarle para que me diga qué hueá piensa, yo sé que la gente con la que comparto se aburre de mis cambios de ánimo y es que cuando de repente me dicen algo mala onda me dan ganas de llorar altiro y de estar con mis papás viendo las noticias
no estoy tan bien.
es muy difícil no verte todos los días, ni simplemente llegar a mi casa a comer el maxi plato de comida hecho por mi mamá y ver todo limpiecito y ordenado, no poder tomar a la pelu en brazos cuando sienta que nadie percibe mejor mis estados de ánimo. me gustaría no tener que fumar encima de la ropa sucia, tirada sobre unos papeles pensando que tengo que ordenar, que tengo que estudiar, que tengo que escribir cosas que no me importan, que mañana me tengo que levantar temprano para esa clase de mierda, que falta tanto para viajar a stgo y que, diez años atrás, a la salida del colegio mi mamá me compraba chesters para que me los comiera viendo el chavo
a veces incluso me planteo ir al psicólogo y contarle para que me diga qué hueá piensa, yo sé que la gente con la que comparto se aburre de mis cambios de ánimo y es que cuando de repente me dicen algo mala onda me dan ganas de llorar altiro y de estar con mis papás viendo las noticias
no estoy tan bien.
