hola diario, te cuento que todo se está yendo a la mierda como dije. el perro sigue pudriéndose y lo veo cada vez que paso por ahí. ya no creo que tenga frío, ahora está muy muerto y eso que alcanzo a ver no son más que costillas rotas. este mes ha sido una basura desde que comenzó, no sé por qué me gustaba, en realidad, y apenas me puedo acordar de un sólo día como excepción a todo esto. las cosas se van enfriando, las distancias son más grandes y mi pena visceral de hace unos días se convirtió en una bolsita de plomo estacionada en mi guata, fría y ajena a las circunstancias. no tengo ánimos de salvarme ni a mí misma, pero puedo seguir cumpliendo algunos roles con mediocridad hasta conseguir que a nadie le interese que los cumpla. si alguna vez tuve fe en algo, ya la perdí por completo. nos vemos.
miércoles, abril 20, 2011
martes, abril 19, 2011
auxilio
ya van casi 6 días desde que veo un perro muerto, exactamente en el mismo lugar, sin que nadie se atreva siquiera a moverle una pata. desde la micro, todos los días me propongo no volver a mirar, pero termino haciéndolo instintivamente, cada vez más segura de que no va a estar. pero está siempre y, aunque sé que ya no siente nada, imagino que tiene frío. mientras la micro avanza no dejo de pensar en bajarme y en sacarlo de ahí y en cómo se va expandiendo por mi cuerpo la sensación horrible tras la resignación de no hacerlo. la sensación más familiar del último tiempo.
jueves, abril 14, 2011
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la pena cuando es infinita y está camuflada, sale un ratito y deja la cagá. yo sé que al final nadie quiere cargar con la tristeza ajena, excepto cuando se tiene la cara bien seca. desde hace unos días me siento más fea que nunca, no me peino, no limpio mi abrigo, no me importa usar calcetines negros. cuando me subo al bus, no pierdo tiempo en mirar los árboles. he encontrado un placer inexplicable en dormir y quiero hacerlo en todas partes. ojalá no se cansara nunca uno de dormir, ojalá no existiera ese momento en que los párpados ya no pueden estar pegados y todo vuelve al cuerpo de golpe. para qué voy a lidiar con mis problemas, si puedo dormir. para qué.
domingo, abril 10, 2011
feliz cumpleaños
hoy llegué a mi casa con los cordones sueltos, el pelo sucio y cara de pena. recibí los 22 años en el 9 de abril más triste que recuerde, con un montón de madejas de lana desenredándose y volviéndose a enredar a mi alrededor. como gato viejo, ya no me parecen divertidas, ni me llaman la atención. estaba tan nublado valpo y ese camino por la costanera con los sobresaltos de la micro me pareció tan cargado de simbolismo que no pude menos que llorar mirando por la ventana, asumiendo de una vez que el día estaba siendo como la mierda. al final, después de mucho tiempo, comienzo a comprender que la vida no tiene que ser más bonita para uno sólo porque esté de cumpleaños, que hay cosas que no van a cambiar nunca, que nadie se hace cargo del esfuerzo de disculpar, que la decepción y la pena, la soledad y la incomprensión no se van sólo a propósito de ese día. a mi alrededor, todos los afectos parecen más frágiles que nunca.
martes, abril 05, 2011
en las cosas simples de entenderse hay tantas cosas que no entiendo
al final, siempre fue así, comencé a conversar contigo sabiendo que yo había visto y llorado mucho más que tú, que a nuestro montón de coincidencias se le sumaban otro montón de desajustes y no por broma ni joteo te trataba de pendejo. ambos nacimos en abril del mismo año, pero estamos en etapas distintas del videojuego y a veces las diferencias se sienten tan grandes que todo se parece mucho a ese nivel de complejidad que representaba para mí alguien de un curso superior en el colegio. esta vez, en sentido contrario.
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la vida
miércoles, marzo 30, 2011
amiga mía
como otra piel, como otro sabor, como otros abrazos, otro olor. no habrá otros latidos, no habrá otros orgasmos, no habrá otras promesas, ni otro calor. aprendiendo de nuevo, despertando en mi cama, no habrá otra espalda, la almohada sudada. sea dentro de un taxi, caminando en la calle o dejando que queme el sol. cómo puedo comer, cómo puedo escribir, cómo puedo sufrir, escapar o mentir, si lo único cierto y lo único claro es tu firme, salvaje y bendito amor. al olor de tu sangre, al sabor de tu cuello, al dolor de tu llanto, al color de tu voz. moriría mañana, moriría en éxtasis, moriría en el fondo de éxtasis. amiga mía, yo sé que nunca vamos a dejar que este amor se nos vaya. al oler la mañana, una frase ingeniosa, los minutos son oro, como arena en la sábana y tomar esa casa y comer en la cama un café con helado dibujado en tu espalda. yo me pongo contento, ya no nos levantamos y te aprieto en mi pecho con toda mi alma. moriría mañana, moriría pegado, completamente drogado.
cuando era chica cantaba esta canción con emoción y ahora no más entiendo.
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canciones palpico
jueves, marzo 17, 2011
ya empezamos
este día ha sido un completo desperdicio. no me ha pasado nada. sólo me tropecé, sólo no me quisieron cobrar escolar, sólo llegué tarde a una clase y no entré. en el bus el aire acondicionado no me dejó dormir. una mierda. nadie me sonrió en la calle, nada me hizo reír, una mierda. ni siquiera ando buena pa fumar. ni siquiera tengo un disco nuevo, ni algo rico pa comer, ni un panorama bueno, ni una conversación simpática pendiente, una mierda. hay cosas peores, en todo caso, como que lo peor de tu día no esté sucediendo alrededor, sino dentro de tu propia cabeza.
una mierda.
sábado, marzo 05, 2011
i never never want to go home
me incomoda vivir aquí. no me gusta tener que sentarme a comer cuando están todos, escuchar las historias de mis vecinos, de mis parientes -a los que apenas conozco- y de las profes del ale. no me gusta responder preguntas obvias, tener que explicar lo que cualquier persona que me conozca hace menos de un año entendería. en medio de estas paredes mis planes suenan estúpidos. me siento como a los 7 años, contando lo que quiero ser cuando grande, mientras los demás me miran con cara de ternura y poca confianza. no sé quiénes son ellos y ellos no saben quién soy yo. me gustaría no tener que tragar la comida y huir a mi pieza, no lo hago por venganza, lo hago porque me desespera este círculo amargo, lleno de silencios y una rutinaria cadena de responsabilidades y formalidades. la verdad es que no queda poco tiempo para salir de aquí, es muchísimo. un día es demasiado.
sábado, febrero 26, 2011
un roncito
no sé cómo llegué a la casa anoche. no tenía la intención real de tomar tanto, ni de llegar tan tarde, pero las cosas se dieron, el ron estaba bueno y yo un poco triste. la tristeza me hace tomar más rápido, sin asco, sin tanto trámite. escuché que hablaban de la izquierda latinoamericana, de la biopolítica, de gueás que yo no tengo idea, pero sonaban interesantes. en medio de los diarios viejos, con mi editor y toda esa gente bonita, quise quedarme ahí para siempre, olvidarme de mis otros roles en el mundo, ser siempre la practicante. por ahora, es el único espacio de mi vida donde las cosas van realmente bien. ellos no querían que nos fuéramos pero mi mamá anda cuática, pensé, así que mejor arrancar, además de otras razones que no voy a comentar aquí. me despedí de un beso de todos, menos del periodista nuevo que parece que estudió en mi u, no sé por qué. tomé al rodrigo de un brazo y caminamos por infante, riéndonos de estar tan curados y de cómo bajamos ese ron entre pocos. estaba bueno el ron, sí, me gustó más que el otro, era añejo parece, quizás por eso, hablábamos. al rato después, sujetando al rodrigo en el paradero, escapamos de un tipo al que le vi un cuchillo, pero no. al rato caché que era una tarjeta bip que no pude mirar bien, pero me quedé callada. los minutos pasaban y nada de micro y yo decía yapo, micro culia, micro conchetumare y el rodrigo se reía y yo le pedía disculpas. cuando la micro pasó y no subimos, todos venían curados, un viejo les decía a unas minas: cabras, ustedes no son lindas, pero igual están ricas. yo me reía mucho con él, con la rubia fome que iba al lado y nos miraba a todos con cara de asco. me cagué de la risa varias veces en verdad y le decía al rodrigo que no se preocupara, que ya íbamos a llegar, que relajao. no me acuerdo bien cuando se bajó, sólo sé que le abrí los ojos seria y le dije porfa, cuídate. un rato después estaba parada sola en pajaritos, con $500 en la mano para un taxi. por alguna razón me acordé de valpo, el único lugar donde he andado en ese estado, sola y sin miedo, que es lo mejor de todo. disfruté esos minutos como nunca, caminando desde longitudinal a mi casa, tratando de caminar derecho por esas calles tan vacías. pensaba asáltenme ahora po, culiaos, y claro, nadie me asaltó. creo que en adelante voy a poner mi vida en riesgo más seguido. llegando a mi casa, saludando con la mejor cara de sobriedad, le pregunté a mí mamá por el festival antes de decirle que tenía sueño, hasta mañana. me lavé los dientes sintiendo un asco infinito por la mezcla del ron y la pepsodent, me fui a la cama, tiré la ropa al suelo, me puse el pijama y me acurruqué junto a una almohada, con toda la gente lejos de mi cabeza y mi corazón, con el cerebro enjuagado en copete y el mismo pensamiento de todas las noches así: si no me duermo luego, voy a vomitar.
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jueves, febrero 24, 2011
house of cards
no sé si soy tan dependiente de las certezas, pero hay cosas en las que me gusta refugiarme como si pudieran tomar la forma de una convicción. los sueños y los planes no existen para mí si no puedo pensar en el día en que comenzarán a suceder. siempre he creído que el amor no tiene mucho sentido si uno no conspira con seriedad -si así lo quiere- para que no se acabe. si el amor es finito, entonces, ¿para qué tanto hueveo?
cuando las dudas toman la forma de pequeñas certezas no puedo dejar de pensar en lo que dices sin acordarme de todo esto. me da pena. ando triste desde hace días tratando de olvidarme de las cosas que no me permiten planear tranquila, pero me cuesta. no es tan difícil llorar apenas comienzo a pensarlo, quedarme mirando la ventana, incluso a las 7 am antes de subirme al auto de mi papá para irme al trabajo, cuando estoy apurada y somnolienta.
un gran resfrío en pleno verano, eso es.
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la fragilidad de todas las cosas
domingo, febrero 20, 2011
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