casi había olvidado mi odio por la universidad, el arrepentimiento por haberme ido pa allá y todo el resentimiento contra una buena parte de valparaíso, los viajes y las decepciones vividas. ahora que dejé de comerme el enojo contra las personas, no me importa mucho nada de lo que vaya a suceder. lo más malo ya pasó. otra tragedia cómica de las mías. eso fue.
y sí, papá. resultó que tenías toda la puta razón.
y sí, papá. resultó que tenías toda la puta razón.
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