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sábado, enero 29, 2011

practicando

los últimos dos meses han estado llenos de pegas, cosas bacanes y gente seca. mi experiencia en el ciudadano pasó del terror de los primeros días al cariño infinito de éstos. cariño al diario, a su gente y al periodismo aperrado, ese que apenas conocí durante todos estos años estudiando.

quizás lo digo muy temprano, pero mi sensación durante todo este tiempo ha sido la de alguien que se encuentra con un lugarcito bacán, con la casa que quiere para vivir con su familia toda la vida. durante 4 años estuve tropezando por ahí sin cachar mucho qué me faltaba y llenando mi cuaderno de dibujitos durante las clases. me sentía desmotivada, rara, incapaz de contagiarme mucho con eso que había elegido a costa de unos buenos malos ratos con mi papá. el periodismo siempre me pareció algo bacán, útil, pero tremendamente mal encaminado, así que dejé que pasara el tiempo, me fui quedando en esto por alguna inercia inexplicable. al menos hasta que llegó el día de entender.

mi edad es la adecuada para el clic, pero nunca pensé que sería tan pronto. la gente linda con la que me he topado me ha enseñado muchas cosas, no sólo de periodismo, también de humanidad (o como usted quiera llamarle) pero, por sobre todo, me han contagiado de ese amor real por las historias, esas que hace rato dejaron de importarle al periodismo común. durante estos dos meses he podido experimentar esa sensación tremenda de escuchar a alguien depositando su confianza en mis letras, en lo que yo pueda reproducir desde mi mesita en la cocina del diario. esa confianza, incluso con aquellos protagonistas que desde la pega no conoces personalmente, es lo que da pie a las convicciones. incluso a las que parecen más utópicas.

durante estos meses he crecido como hace rato no lo hacía. en estas líneas fomes, con mi escritura un poco influenciada por la formalidad diaria y otro poco de sueño, cuesta mucho describir todo lo que ha pasado por mi cabeza desde que me las doy de periodista. al final, sólo puedo decir que nunca antes había estado tan segura, tan completamente segura, de querer dedicar mi vida enterita a esta pega.

domingo, octubre 10, 2010

las últimas

esta semana:

1) primera prueba de práctica. sabía que iba a ser raro porque no conozco a nadie (aparte del jota) que esté tan bien preparado para enfrentar el mundo laboral en 4to año de carrera. menos si se trata del periodismo. cuento corto, el viernes me fui a copesa a probar mi suerte y llegué a varias conclusiones muy útiles sobre la vida.

i) que tengo que desarrollar mi sentido de orientación sobre calles, direcciones, metros y micros.
ii) que tengo que aprender a lidiar con las minas pelolais.
iii) que no puedo reírme en voz alta ante el primer comentario que considere tonto.
iv) que no tengo que ponerme a chamullar cuando estoy nerviosa. (inventé una historia poco creíble sobre mi puntualidad).
v) que tengo que aprender a lidiar con las minas pelolais.
vi) y de paso, dejar de formar alianzas estratégicas con las que pasan más piola.

fue entrete, poco traumático y a la vuelta en micro y con ropa para la ocasión, me sentí una tipa cualquiera volviendo de la pega. lo único que terminaba a ratos con ese círculo de madurez artificial, eran los smashing sonando en mis oídos, recordándome que mi cabeza se quedó estancada en los 16 y que nunca dejaré de ser la pendeja que odia hablar en público.

2) mi papá me trata de ignorante porque le conté que el otro día anduve buscando a alguien para leerme el tarot. yo no sé si sea ignorancia específicamente, pero no me gusta la gente que desecha cualquier posibilidad de superstición. es entretenido para los irracionales y curiosos y sigo a la búsqueda del tarotista perfecto.

3) vi a mis amigas justo un día antes de la entrega de la macabra prueba de política: de las mejores decisiones de la semana.

4) tengo un desafortunado talento para encontrar cosas que no quiero encontrar.

5) parece que no tengo la capacidad de perdonar a la gente por las cagadas mínimas o grandes que se pueden haber mandado conmigo. no sé qué onda, no puedo no más.

6) necesito amigas nuevas, buenas para fumar, pesimistas y odiosas.
 
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