viernes, febrero 18, 2011

esto me hizo el día

cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista,

cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata,

cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,

cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío,

cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar.

martin niemöller

jueves, febrero 17, 2011

ermitaña

lejos de todos los afectos importantes, de la pega a la casa y viceversa, paso la mayor parte del día pensando en problemas que no son míos. llegando la noche, esta soledad de micro me hace pensar el doble. los momentos del día más pensados son los viajes de vuelta, a eso de las 9. por alguna razón, estoy tendiendo a la soledad más cuática, a querer destruir lo que tengo como si se tratara de quemar una casa en la que ya no quiero vivir, para irme a viajar por todo el mundo. tengo una ganas raras de querer irme a la cresta, de no hablar con nadie por harto tiempo, hasta que me bajen las ganas, el interés, la voluntad. la voluntad, por sobre todo. por ahora, todos me parecen extraños. estoy arriba de un avioncito y soy muy pendeja y sólo quiero pedirles a todos que me dejen tranquila, que me dejen pensar.
o que me entiendan.

pero para qué vamos a estar con cosas, lo otro es más fácil.

miércoles, febrero 16, 2011

así está la cosa

siento una sensación de abandono gigante, de pronto, en buscar algo que no se encuentra, en querer que alguien reaccione ante cosas que considero importantes y en volá simplemente nopo. en volá de eso se trata la famosa democracia, quizás es un poquito de esta indiferencia y este vacío, estas ganas de cada uno pasarlo lo mejor posible sin importar lo que suceda con el resto. a los 20, el panorama se ve funesto, la gente que hace ruido no logra ecos. hablo de gente linda, gente realmente conmovedora que se vuelven unos puntitos en medio de todo esto que es la juventud que me rodea. la gente joven que es joven porque es buena onda no más y porque tiene ganas de pasarlo bien. la cosa se ve tan mal que yo prefiero insistir, parecer una loca engrupida y darle color antes de quedarme con esta sensación de tristeza tan grande, como si anduviera nadando en una piscina de pena desde que llegaron a mi cabeza estas noticias.

yo prefiero el caos a esta realidad tan charcha.

lunes, febrero 14, 2011

-1

en el viaje a la casa desde la pega hoy, me puse a pensar en por qué no es común tener depresión durante un mes y emborracharse todas las noches cuando se pierde un amigo. en el fin de los pololeos es cosa normal. no entiendo por qué no es así, si al final las dos cosas son tristes. como sociedad estamos acostumbrados a sufrir por el amor, a llorar un rato y a exigir que lo respeten, pero cuando un amigo sale de nuestras vidas (a menos que se muera, claro) en general es una cosa súper insípida. los recuerdos y lo mucho que uno puede extrañar pasa desapercibido en ese ejercicio post-final de una amistad, lleno de resentimiento o indiferencia recíproca.

yo no me siento tan distinta al resto, pero a mí todavía me da pena.

miércoles, febrero 09, 2011

ble

no ando triste, sólo nostálgica en buena onda. nostálgica de 1)cuando tenía tiempo pa tirar a la chuña. 2) de los amigos que no están y siguen penando. 3) de los amigos que se supone que están y no. 4) de cuando me gustaba el invierno. 5) de cuando escribía otras gueás

más dignas
menos precisas

echo de menos caleta de cosas y lo peor es que apenas alcanzo a darme cuenta.

lunes, febrero 07, 2011

cosas que no quiero hacer

volver a la u. sé que es la última vez, pero sé que será la peor.

sábado, enero 29, 2011

practicando

los últimos dos meses han estado llenos de pegas, cosas bacanes y gente seca. mi experiencia en el ciudadano pasó del terror de los primeros días al cariño infinito de éstos. cariño al diario, a su gente y al periodismo aperrado, ese que apenas conocí durante todos estos años estudiando.

quizás lo digo muy temprano, pero mi sensación durante todo este tiempo ha sido la de alguien que se encuentra con un lugarcito bacán, con la casa que quiere para vivir con su familia toda la vida. durante 4 años estuve tropezando por ahí sin cachar mucho qué me faltaba y llenando mi cuaderno de dibujitos durante las clases. me sentía desmotivada, rara, incapaz de contagiarme mucho con eso que había elegido a costa de unos buenos malos ratos con mi papá. el periodismo siempre me pareció algo bacán, útil, pero tremendamente mal encaminado, así que dejé que pasara el tiempo, me fui quedando en esto por alguna inercia inexplicable. al menos hasta que llegó el día de entender.

mi edad es la adecuada para el clic, pero nunca pensé que sería tan pronto. la gente linda con la que me he topado me ha enseñado muchas cosas, no sólo de periodismo, también de humanidad (o como usted quiera llamarle) pero, por sobre todo, me han contagiado de ese amor real por las historias, esas que hace rato dejaron de importarle al periodismo común. durante estos dos meses he podido experimentar esa sensación tremenda de escuchar a alguien depositando su confianza en mis letras, en lo que yo pueda reproducir desde mi mesita en la cocina del diario. esa confianza, incluso con aquellos protagonistas que desde la pega no conoces personalmente, es lo que da pie a las convicciones. incluso a las que parecen más utópicas.

durante estos meses he crecido como hace rato no lo hacía. en estas líneas fomes, con mi escritura un poco influenciada por la formalidad diaria y otro poco de sueño, cuesta mucho describir todo lo que ha pasado por mi cabeza desde que me las doy de periodista. al final, sólo puedo decir que nunca antes había estado tan segura, tan completamente segura, de querer dedicar mi vida enterita a esta pega.

martes, enero 18, 2011

86

Raimundo dice
me quedaria cerquita
asi de cerquita
por 86 años mas

miércoles, enero 12, 2011

no hay tiempo

ni para escribir aquí cuando estoy triste.

jueves, diciembre 30, 2010

siempre voy a recordar este año


como el año en que te conocí.
por goleada el evento más bonito, emocionante y afortunado de toda mi vida.

miércoles, diciembre 15, 2010

buenas noticias

yo no esperaba mucho de estos tiempos desde hace un par de años. eso de tener tantas expectativas siempre, me enfermó cuando entré a la universidad y me encontré con la misma mierda de siempre con más vocabulario. esa misma clase de persona a la que le importa muy poco lo que esté sucediendo alrededor, que no es una cosa inherente de los cuicos, ni de los pobres, pero que está en todos lados igual. después de tanta decepción, para estos días sólo esperaba encontrarme en cualquier lugar, escribiendo alguna cosa por unos pocos billetes en mi bolsillo que fueran modelando, más o menos, la vida libre. pero no, una mezcla de coincidencias e iluminazos me sorprendieron, la cosa es mejor de lo que pensaba. esa sensación impagable de haber caminado hasta acá con todas esas historias y esas personas y encontrarle sentido y no dejarme llevar por lo que está clásicamente bien, sino que llenar esa decisión (como hace cuatro años) con todas mis ganas y mis convicciones y sin miedo a las preguntas, a las caras raras, a la falta de reconocimiento. mandar de todo corazón a la cresta todo eso.

es tan bonito encontrar al fin que la cosa está empezando a ir bien, que esto de crecer no es esa mula que nos vendían en el colegio y que sonaba tan mal, que no tiene nada que ver con perder la imaginación y la realidad del mundo laboral no es ninguna cosa monstruosa. lo que me parece verdaderamente monstruoso es haber perdido tanto tiempo en la u y en las buenas notas y toda esa basura que uno cree tan importante. después de todo, ahora es momento de aprender y creo que tomé un buen atajo.

no sé cómo terminar esto, pero estoy contenta.

domingo, diciembre 05, 2010

no sé cómo titular esto

los fines de semana se han acostumbrado a ser una basura. no sé por qué me siguen poniendo contenta los viernes. no sé por qué me sigo interesando en la existencia de personas que fueron como la mierda y no sé por qué les sigo deseando lo mejor, después de todo. esta semana perdí por lo menos una docena de certezas respecto a distintas cosas de la vida. comencé la práctica sin alcanzar a despedirme de nadie, de nada, ni de mí misma. mi billetera ahora tiene billetes y puedo gastarlos en todas las cajetillas que quiera.

la verdad es que no tengo ganas de escribir sobre nada que no tenga que ver contigo. no puedo pensar sobre nada más que la pena que me ataca desde que abrí los ojos esta mañana y recordé que estábamos enojados, oficialmente, y que uno no llama a la gente con la que está enojada para desearle buenos días y decirle lo mucho que lo extraña. quizás a estas alturas de la vida tengo que conformarme con que las cosas sigan su curso, tragarme mis reflexiones tardías sobre lo absurdo de nuestras discusiones de msn y ahogar mis ganas de verte y hablarte en las noticias, en la política internacional, en el marco metodológico de mi tesis.

 
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